Oxigenar hospitales infantiles
Hay travesías que JAMÁS se olvidan.
Y les aseguro que ésta, estuvo acompañada de una fuerte tormenta que dejó una profunda huella imborrable en nuestros corazones. Navegamos por esos mares de la vida donde el horizonte parece desdibujarse y el timón pesa más de lo habitual.
Pero incluso en medio de la tempestad, puedes encontrar un faro que te indique hacia dónde debes dirigir tu rumbo.
Nuestro faro nos llevó al Hospital Materno Infantil de Gran Canaria, donde atracamos con un único propósito: llevar alegría al área de Oncología Infantil y demostrar que la esperanza también sabe abrirse paso entre las olas más difíciles.
El pasado 19 de enero soñábamos con convertir los pasillos en escenarios de ilusión y las habitaciones en pequeños océanos de vibrantes colores. ¿Existe una forma más hermosa de comenzar un nuevo año?
Queríamos regalar una bocanada de aire fresco a quienes libran, cada día, la batalla más importante de sus vidas. Anhelábamos que, aunque solo fuera por un instante, pacientes, familias y profesionales pudieran dejar de mirar la tormenta para contemplar un horizonte diferente.
Y con el corazón en la mano, podemos decir, que así fue.
Las sonrisas aparecieron en un lugar donde la fortaleza forma parte del día a día. Las miradas cambiaron. El tiempo pareció detenerse para recordarnos que la cultura, el arte y el cariño también pueden abrazar, aliviar y acompañar.
Sin embargo, esos momentos permanecerán lejos de las cámaras. Hay instantes tan íntimos y tan valiosos que merecen conservarse únicamente en el corazón de quienes los han compartido, pues su valor reside en haberlos vivido.
Proyectos como Oxigenar Oncología Infantil no necesitan fotografías para permanecer vivos. Se quedan para siempre grabados en el alma.
Algunas experiencias te marcan tan profundamente que vuelven a emocionarte cada vez que las recuerdas. Necesitan tiempo para ser comprendidas, porque hay vivencias que no se cuentan… simplemente, se sienten.
Hoy, al recordarlas, seguimos sintiendo la misma emoción que aquel día. Y comprendemos que algunas travesías no cambian el mundo, pero son capaces de modificar el mundo de quienes nos rodean.
Si quieres conocer cómo nació esta iniciativa y por qué decidimos emprender esta travesía tan especial, te invitamos a descubrir su historia: